Hace un tiempo que entre un par de amigos venimos hablando sobre nuestra privacidad en lo que es teléfonos, e-mail, mensajes por chat; y llegamos a la conclusión de que llamar “privacidad” es algo irónico. No sólo por eso, sino por el hecho de que en internet en general, es algo imposible de obtener.
Recordemos que hace algo de 2 años, acá en Argentina querían hacer una ley donde toda la información que manejáramos vía internet sería almacenada por 10 años. Luego, se dispuso abolir la ley, pero de todas maneras sabemos que toda la data circulante por la web es registrada, y si en algún momento es reclamada por razones importantes, será cedida. Es lógico pensar que si no hay nada extraño en lo que hacemos, o hablamos o enviamos por mail, el tema no sería molesto; pero es increíble el ser consiente de que estamos en contaste vigilancia.
De todas maneras, desde un punto de vista puede ser bien visto. Es decir, las autoridades no acceden a esa información solo porque sí, sino que en casos de necesidad. No creo que se les ocurra investigar qué datos manejo por internet siendo que no estoy involucrada en nada ni soy sospechosa de algo (creo y espero!). De no haber ese cierto control habría una cantidad de información relevante a nivel judicial, por dar un ejemplo, que estaría perdida. ¿Está bien o mal? Prefiero adoptar una posición neutral respecto del punto, es tanto útil como posiblemente molesta para el usuario, dependiendo de cada uno.
Me olvido también de las maneras no tan legales como los hackers por ejemplo. Cualquier cosa de nuestro correo, conversaciones, la pc, todo puede ser manipulado, visto o eliminado. Que lo eliminen o manipulen no va al tema de la privacidad, solo que nos puede traer algún que otro pequeño o gran problema, pero el que alguien con un poco de conocimento revise el e-mail y demás, es otra de las tantas maneras en que perdemos privacidad.
Por otro lado, y lo que algunos calificarán de ingenuo, es que estamos expuestos de varias maneras, no tan precisas ni profundas, pero maneras en fin. Por mencionar algún caso, todo el lío que se dió por Google Maps y sus fotografías de las calles. Hubo varios incidentes tanto extraños, locos o vergonzosos, como por ejemplo la mujer que comenzó a protestar porque se había tomado una foto de su gato dentro de la casa u otra a quien se le veía la ropa interior al bajar del auto, y quién sabe qué cosa más encontrarán. En esos casos ni en las calles se está a salvo de ser observado, y eso realmente me parece molesto. Por supuesto que en el momento es ajeno y no es algo que aborrezcamos, pero de tocarnos a nosotros, supongo que nos quejaríamos.
Lo aclaro por las dudas, solamente hablo por casos fuera del consentimiento de uno. Por que si alguien tiene un blog, o fotolog, o una cuenta en Flickr y publica algo y luego Google indexa o la gente de alguna u otra manera llega a ello, si somos de los que preferimos el anonimato, lástima. Si nosotros realizamos eso, es obvio que con estar en la web cualquiera tiene acceso y no hay como quejarnos.
Me parecen que se acaban los tiempos donde nadie sabe nada de nosotros, realmente no me habría imaginado hace tiempo cosas que ahora son posibles, así que no se que novedad podrá saltar en cualquier momento.
No se ustedes, pero muchas cosas de esto no me gustan.
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